Esos personajes singuares que un día deciden cojer con la mano, el balón que patean otros. Se suele decir que los porteros están locos. La cosa ha cambiado. Desde entonces, los chicos formales y prudentes acostumbran a colocarse bajo palos. Así son: Iker, Valdés y De Gea; por citar tres ejemplos escojidos. No se puede pedir más. Preparados para una batalla que los entrenadores la tomarán con una absoluta sensación de paz. Rumor de De Gea, parece estar atado al Manchester. Entre interferencias y advertencias de la tripulación se acepta la posibilidad. Y el presidente colchonero terminó como empezó: "Que los futbolistas juegan donde quieren".
Así pues, no hay pena que no se alivie con una sonrisa y con 25 millones de cláusula.
