Dos caras tiene el Atlético de Madrid: cara buena en Copa (ya sentenciada en la final) y la Europa League; la cara mala en liga, anteriormente en la Champions, pero quedó descalificado. Desde Manzanares transmite la sensación de 'creer jugar partidos amistosos'. Nadie es capaz de llevar un balón hacia adelante. Las porterías contrarias esperan con ausencia la llegada del balón. El presidente no se alarma delante de esta tragedia y se miente a la realidad, como toda la directiva. Quique y los técnicos luchan en encontrar la difícil combinación perfecta. Los problemas siguen siendo los de siempre: defensa, laterales...
Faltando quince minutos o llegando al descanso en el Calderón, las gradas se tiñen de blanco ondeando pañuelos. El público abandona el infierno por indignación. Seis, el número del diablo, son los puntos que le separan del descenso. Esta es la GRAN temporada del Atlético de Madrid
Esto podría ser difícil para otro equipo de otro presupuesto, pero para el Atlético de Madrid...
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